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lunes, 25 de febrero de 2013

Entrevista attacantes ( y 2)

A continuación publicamos la entrevista realizada en el programa Attacantes de Radio Artegalia, el pasado 23 de enero, con las matizaciones anunciadas en la anterior entrada. La redacción.



¿Porqué una Plataforma para solicitar la Auditoria Ciudadana de la Deuda?,

Porque solo se puede conseguir imponer a los "mercados" una moratoria del pago de la deuda por medio de una movilización ciudadana lo mas amplia y unitaria posible. La plataforma es una herramienta para organizar esta resistencia. Los gobiernos, de derechas o de "izquierdas", la patronal y los sindicatos mayoritarios, hasta ahora han mantenido la lógica de pago de la deuda y de aplicación de las políticas de austeridad impuestas por la comisión europea y la presión de los mercados. Solo desde la movilización unitaria y desde abajo se puede revertir esta dinámica, y este es el objetivo de la plataforma.

¿Nos podéis explicar las causas y los objetivos de estas Plataformas ?

Nos parece imprescindible vincular la lucha contra todos los recortes sociales y otras luchas sectoriales con la denuncia de la deuda ilegítima. La deuda es el origen de estos recortes, y no al revés; es decir, no es que tengamos una deuda pública elevada porque hemos gastado mucho en servicios sociales, sino que estamos pagando con dinero público, las deudas de los bancos y grandes empresas, por eso no quedan recursos para las necesidades básicas de la ciudadanía, y además nos imponen políticas restrictivas desde Europa con el beneplácito de los gobiernos.
Es necesario explicar a la gente que está padeciendo los recortes, que se ve afectada por un ERE, a la que se le ha alargado la edad de la jubilación…, que este gobierno y el anterior han realizado un trasvase de deuda privada a deuda pública. Es decir que nos están robando y no debemos consentirlo.
Debemos desmontar el discurso del poder ante la opinión pública. Los gobiernos y los bancos cuentan con la complicidad de los medios de comunicación, que maquillan y desvirtúan la información. La gente debe saber que no hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, y sobre todo que el pago de la deuda no es una salida sino una trampa, y que existen salidas alternativas a la crisis.
El primer paso es pedir una moratoria inmediata del pago de la deuda pública y de sus intereses porque tenemos indicios de que gran parte de la deuda es ilegítima. A continuación, exigir transparencia en las cuentas públicas y que se realice una auditoría bajo control ciudadano que determine qué parte de la deuda es ilegítima y no debe ser pagada. En tercer lugar, exigir que se restituya al erario público la deuda ilegítima que ya ha sido pagada. Por último, pedir responsabilidades penales a los ejecutivos de los bancos, como ya se ha hecho con Rodrigo Rato, a los políticos, a los miembros de los organismos reguladores (Banco de España, Comisión Nacional del Mercado de Valores) y
empresas auditoras.
La Plataforma pide que las necesidades de la población se sitúen por encima de las exigencias de los mercados. En ese sentido, pedimos la derogación de la reforma de la Constitución de agosto de 2011.

Cuándo habláis de deuda ilegítima ¿A qué os estáis refiriendo?

En general, nos referimos a aquella deuda que se contrae sin que tenga relación con, o que ponga en peligro, la cobertura de las necesidades básicas de la población. Estas deudas se suelen contraer de forma opaca, sin la participación y decisión democrática de la población y de los grupos afectados por las medidas, y benefician a pequeños grupos con un alto nivel de poder.
A lo largo de la historia cuando un Estado ha rechazado el pago de una deuda, a menudo se ha amparado en el concepto jurídico de “deuda odiosa” que es un concepto reconocido
por la ONU. El concepto de deuda ilegítima es un concepto más amplio, ligado a la idea de justicia más que al de legalidad. Es decir, que una deuda que puede ser perfectamente legal puede ser declarada, según nuestros criterios, como ilegítima.
En la Plataforma de Alicante estamos trabajando, de momento, con 3 causas de ilegitimidad:
  • Cuando se utilizaron mecanismos injustos que originan un déficit: Por ejemplo, el déficit del Estado español se debe en gran medida a una política fiscal injusta y no redistributiva en la que se grava más al trabajo asalariado que a las grandes empresas, a los bancos y empresas financieras, a las grandes fortunas… en la que se bajan los impuestos directos y se aumentan los impuestos indirectos como el IVA, en la que no se persigue el fraude fiscal (que supone un 10% del PIB) y se decreta una amnistía fiscal que incita a defraudar.
  • Decisiones de los gobiernos que originan deuda y que no se ajustan al interés general: Las inversiones en obra pública faraónicas que no responden al interés general de la ciudadanía: aeropuertos vacíos, tren de alta velocidad, palacios de congresos…El mecanismo de financiación impuesto por la U.E. que prohíbe al Banco Central emitir deuda pública. Al tener que buscar financiación en los mercados financieros, éstos especulan con el interés de la deuda soberana. Préstamos concedidos por el BCE al 1% a la banca privada (rescatada con dinero público) y que utiliza estos fondos, no para que fluya el crédito entre las pymes y las familias, y se oriente a la creación de empleo, sino para especular con la deuda pública por la que exigen intereses del 5 al 7% en el caso de estado español.
  • Cuando son decisiones tomadas a espalda de los pueblos (mediante mecanismos opacos de decisión, sin que exista la necesidad y sin que nadie lo demande), y cuyas consecuencias negativas recaen sobre los mismos. El más evidente es el rescate bancario. Es también el caso de la privatización de la sanidad, de la educación y de los servicios sociales; el coste de los servicios de salud privados de Alzira supone un 30% más que si fueran públicos.
¿Cuándo se constituyó la Plataforma en Alicante? ¿qué organizaciones la componen?

La Plataforma de Alicante se constituyó en junio de 2012 a partir de un grupo surgido del 15M. Se hizo un llamamiento a diferentes movimientos sociales y, en la actualidad la integran el movimiento 15 M, Attac, Ecologistas en Acción, la CGT, la Intersindical Valenciana y personas a nivel individual.

¿Cuál ha sido la actividad que habéis desarrollado hasta ahora?

Hasta ahora nuestra actividad se ha centrado principalmente en tres aspectos. Por una parte denunciar el papel central de la deuda en el origen y mantenimiento de la crisis económica, de los recortes, así como su papel para reforzar los mecanismos de acumulación de capital de aquellos que la han originado, a costa de la perdida de derechos democráticos, económicos y sociales de la población. De la crisis se saldrá pero a costa de los de abajo. Para ello hemos elaborado el tríptico “Desmontando las mentiras sobre la deuda”, del que hemos impreso 6.000 ejemplares y lo repartimos en concentraciones, manifestaciones y brigadas informativas. También participamos junto a Toma la plaza, durante 3 meses, de junio a finales de septiembre, en la cacerolada semanal contra el rescate bancario frente a una sede céntrica de Bankia.
Por otra parte, apoyar y vincular luchas sectoriales contra los planes de austeridad con el tema de la deuda, como en el caso de la Sanidad Pública, de los Afectados por la Hipoteca, de los Afectados por las participaciones preferentes, en el tema de la contrata de basuras del Ayuntamiento de Alicante. Para ello hemos dado charlas a distintos colectivos como la PAH de Elche, I.E.S.; participamos en la campaña de ACDESA (6/10) en defensa de la Sanidad Pública y en la campaña por la municipalización de la contrata de recogida de residuos urbanos y la llegada de basuras de otras localidades a la planta de esta ciudad, campaña promovida por Ecologistas en acción y las asociaciones de las partidas rurales.
Y como tercer aspecto, llevamos a cabo un trabajo de formación interna y elaboración de propuestas.
L a culminación de gran parte de este trabajo lo tuvimos el pasado mes de octubre con la organización, junto a Toma la Plaza, de la Semana Internacional contra la Deuda Externa.


Sabemos que existen otras plataformas en el ámbito estatal e internacional. ¿Nos
podéis comentar cómo estáis coordinados y qué campañas habéis realizado en
esos ámbitos?

En el Estado Español varios grupos han estado trabajando durante 2 años para constituir esta plataforma, y en marzo de 2012 se creó oficialmente la PACD a nivel estatal (con sus comisiones de auditoría, coordinación y logística y difusión). Trabajamos en una red de Plataformas de distintas ciudades; nuestra organización es horizontal y cada plataforma es autónoma en sus decisiones.
Celebramos una o dos asambleas estatales al año (la última en Zaragoza, noviembre de 2012), también hay reuniones “on line”, y existe una coordinación de las distintas comisiones a nivel estatal.
Como te he dicho anteriormente, organizamos la Semana Internacional contra la Deuda Externa que se celebró del 8 al 13 de Octubre 2012 y que culminó con una cacerolada de unas 1000 personas (a pesar de la lluvia)
Actualmente, a nivel de País Valencià, estamos preparando un encuentro para el mes de marzo para coordinar nuestro trabajo y nuestras campañas en el próximo periodo. Es evidente que en el PV hay causas suficientes para evaluar la ilegitimidad de la deuda pública y para valorar, por ejemplo, el papel de las privatizaciones y de la corrupción en eventos y obras faraónicas.

Sabemos que habéis tenido en Bruselas una reunión de la red de Plataformas
Europeas ¿nos podéis comentar sus conclusiones?

Jornadas del 20 al 25 de noviembre pasado, organizadas por el CADTM – Bélgica (Colectivo por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, colectivo que lleva más de 20 años trabajando en el tema de la deuda)
Participaron representantes no solo de los países europeos, sino también algunos países de América Latina (Argentina, Brasil, Colombia) y también de África: (Marruecos, Túnez, Costa de Marfil, Níger)
En estas jornadas, compartimos experiencias sobre organización y acciones llevadas a cabo en cada país; vimos que había mucha similitud en los mecanismos de endeudamiento de los países de la zona euro, con ciertos países de Latinoamérica. Y se acordaron los siguientes puntos:
  • Trabajar sobre una definición común para los conceptos de deuda ilegítima, deuda ilegal y deuda odiosa.
  • Establecer una estrategia común a nivel Europeo, estableciendo acciones conjuntas y simultáneas generando mayor impacto y uniendo fuerzas. (por ej. llevar a juicio a los estados, instituciones como la Troika y bancos que han participado en este proceso de endeudamiento y empobrecimiento de los pueblos).
  • Definir qué acciones conjuntas podríamos realizar los países europeos de la periferia, frente a la Troika.
  • Crear una web como herramienta de actuación común que podría ser la página web del Observatorio Internacional de la Deuda.
  • Desarrollar un mejor uso de las herramientas electrónicas que nos mantienen en contacto (como por ejemplo las herramientas 2.0.)

Por otra parte, se está elaborando una guía para la Auditoría Ciudadana de la Deuda, que pueda servir tanto para países del Tercer Mundo, como para Europa y que debería estar acabada para el próximo mes de marzo.

Imaginamos que el lema “no debemos, no pagamos” es ya conocido por partidos, sindicatos y movimientos sociales ¿nos podéis comentar el grado de receptividad de vuestras propuestas o qué estáis haciendo para recabar apoyos?

Cuando constituimos la Plataforma en Alicante, hicimos un llamamiento a sindicatos y movimientos ciudadanos…y, hasta ahora, sólo los mencionados anteriormente se han interesado en su constitución.
Buscamos el pronunciamiento de los municipios, de la gente que está luchando por sus salarios, por las pensiones y contra las políticas de recortes, así como la movilización del conjunto de la ciudadanía pidiendo la moratoria inmediata del pago de la deuda; la gravedad de la situación obligará a tomar en cuenta la necesidad de no pagar la deuda, e incluso la necesidad de plantear un cambio real de modelo de producción, de modelo político, económico, financiero, ya que no hay una salida de la crisis a favor de la gente trabajadora sin este cambio.

Parece que estáis pensando en preparar una moción al Ayuntamiento de Alicante
sobre esta cuestión ¿nos podéis contar de qué va esa moción?

Queremos que en los municipios del PV se debata la necesidad de establecer la moratoria inmediata del pago de la deuda i su auditoria a nivel municipal. Sin esta moratoria los ayuntamientos no pueden cumplir la función de cubrir las necesidades básicas de la ciudadanía.
Para ello, solicitamos que el ayuntamiento reclame a las cortes del estado y a las del PV la moratoria inmediata del pago de la deuda y la realización de una auditoria independiente y ciudadana de la misma, que determine la parte que es ilegítima. Que , a su vez, exija la derogación de la reforma de la constitución de agosto de 2011 que sitúa el pago a los acreedores por encima de la cobertura de las necesidades sociales básicas. Y por último, le pedimos que realice un cambio del modelo de impuestos municipales, haciendo que estos sean justos y permitan una política solidaria.

¿Cómo pueden las personas interesadas entrar en contacto con la Plataforma y
cómo pueden colaborar con vosotros?

Las personas a nivel individual pueden trabajar o colaborar con las actividades de la plataforma, integrandose en ella o participando en sus campañas y brigadas informativas, también pueden aportar datos o información sobre posibles deudas ilegítimas, así como organizar charlas en sus colectivos o lugares de estudio. Para ponerse en contacto con la plataforma lo pueden hacer a través de los grupos que la forman y a través de nuestro correo (auditorialacant@gmail.com.) La información de la plataforma puede obtenerse de nuestro blog: auditoriadeutealacant.blogspot.com.es/

¿A cuanto asciende la deuda pública en el Estado español y como se reparte entre las distintas administraciones?

La deuda pública de España ha sufrido un crecimiento rápido, con respecto al PIB, en los últimos años (2006: 39,6%, 2007: 36,1%, 2008: 39,8% , 2009: 53,3%, 2010: 61%, 2011: 68,5%, 2012: 79,8%) y aumentará hasta suponer el 90,5% del PIB en 2013, según consta en el anteproyecto de ley de presupuestos. Esta deuda del 90.5% del PIB corresponde, en su mayor parte, a la Administración Central (el 70,2% del PIB) y el 20,3% a comunidades autónomas y corporaciones locales.
Los intereses de la deuda se han disparado desde los 28.848 millones de euros presupuestados en 2012 a los 38.595,55 millones de euros en 2013, convirtiéndose en la primera partida de gasto del presupuesto. Éste incremento del 33,8% con respecto al 2012 se debe a las ayudas al sector financiero, el apoyo a la liquidez de las administraciones autonómicas y locales, y al encarecimiento de las emisiones del Tesoro Público.

¿Cuál es la cantidad de dinero que dedicamos a pagar intereses y al desembolso de la deuda?

Los vencimientos de deuda (pagos de capital) ascenderán a 121.780 millones en 2013. Si les sumamos los 38.595,55 de intereses, el servicio de la deuda del este año, que es la cantidad en que la deuda afectará al presupuesto, ascenderá a 160.375,55 millones. Para cubrir estos pagos, el proyecto de Ley de Presupuestos prevé la emisión de 207.173 millones de euros de deuda, lo que supondrá un nuevo aumento del pago de los intereses de la deuda para el 2014. Es esta dinámica infernal, que se apoya en recortes sociales, es la que tenemos que cambiar.

¿Por qué se han endeudado las administraciones públicas?

Las causas de este rápido endeudamiento desde el inicio de la crisis habría que buscarlo en varios factores:
  • Primero una estructura fiscal injusta que hace recaer las presión fiscal sobre las rentas medias y bajas y sobre el consumo y no sobre las rentas altas y el capital, esto ha traído consigo una caída fuerte de los ingresos fiscales desde el inicio de la crisis.
  • Segundo una transferencia de deuda privada a deuda pública, cuyo acto más sangrante ha sido el rescate bancario, que asciende aproximadamente a unos 240.000 millones, una cuarta parte del total de la deuda pública prevista para 2013.

¿Eran posibles otras opciones o era inevitable endeudarse?

En la medida que las administraciones tienen un déficit es inevitable endeudarse para cubrir el presupuesto. Lo que habría que plantearse es ¿por qué hay déficit?, ¿Era necesario e imprescindible llevar a cabo el rescate bancario?, ¿Todas las inversiones en obras y servicios públicos que se realizan son adecuadas o necesarias, o algunas son faraónicas, inútiles o motivadas por la corrupción?
La respuesta a estas preguntas nos mostraría las causas de ilegitimidad de la deuda publica, al comprobar que gran parte del déficit se debe a una estructura fiscal injusta, que el rescate bancario no es más que una transferencia de deuda privada a deuda publica y que en su globalidad es injusto, y que muchas inversiones públicas tienen como única función de enriquecer a grandes constructoras, y empresas especuladoras afines al poder.

¿Qué ha significado la reforma del articulo 135 de la Constitución?

La reforma del articulo 135 de la constitución se llevó a cabo para permitir las medidas de ajuste con el paraguas legal de lo inevitable, así de sencillo.

¿De que forma se ha convertido deuda privada en deuda pública? ¿Bajo que condiciones se hizo el rescate bancario? ¿Por qué el BCE no compra directamente la deuda que emiten los Estados?

La principal forma de conversión de deuda privada en deuda pública ha sido el rescate bancario, que en España ha tenido tres fases hasta el momento: se inició en 2008 con los primeros 100.000 millones de euros entregados por Zapatero, continuó en 2011 con la primera fase de transformación de las cajas de ahorros en bancos mediante la intervención del Frob. Y la última fase, hasta ahora, fue en 2012, con rescate Bancario desde Europa, después de la explosión de Bankia.
Las condiciones del rescate bancario e impuestas por Europa en el memorándum de julio 2012 se pueden resumir en: un aumento de la liberalizacion de la economía, disminución de los impuestos a los ricos, privatizaciones, recortes sociales, disminución de salarios y de pensiones, y aumento de la precarización de las condiciones trabajo.
Me preguntas por qué el BCE no compra deuda directamente de los estados, pues no la compra porque sencillamente el tratado de Maastricht lo impide. Este Tratado fue el que sentó las bases para la Europa de los mercados que estamos padeciendo.

¿Tenéis evaluadas algunas cantidades aproximadas de lo que sería la deuda ilegítima?

No hay una evaluación precisa del total de la deuda ilegítima, para eso sería necesario abrir los libros y realizar la auditoria que estamos reclamando. Lo que si tenemos fijados son unos criterios de ilegitimidad de las deudas, como anteriormente Manuela ha explicado y esos criterios aplicados a la auditoria permitirían dictaminar que parte de la deuda es ilegítima.
Agustín G. Turiel Martínez. Inspector de Hacienda del Estado. Interventor y auditor del Estado. En su "Informe sobre la legitimidad de la deuda pública de la Administración Central del Estado de España." 2012, basado en los informes de la Intervención General del Estado sobre liquidación del Presupuesto, 2008-2010. Afirma que la deuda “ilegítima”, considerada exclusivamente como aquélla generada no con la finalidad de cubrir déficits públicos no financieros, asciende en principal e intereses, en la actualidad, (se refiere a 31-12-2010) a más de ciento veinte mil millones de euros (120.842), aproximadamente un 12% del P.I.B, aproximadamente el dinero que se había gastado hasta entonces el Estado en el rescate bancario. En realidad la deuda pública ilegítima es mucho mayor, este informe no ha examinado ni la deuda pública de otras administraciones (Comunidades Autónomas y Entidades Locales) ni la ilegitimidad por otros conceptos que los estrictamente económicos. Ha quedado fuera la evaluación de la deuda ilegítima generada por gastos en armamento, obra pública inútil, transferencias a confesiones religiosas… Tampoco ha entrado a valorar la posible ilegitimidad de la estructura fiscal al considerar este aspecto como algo político y no meramente económico.

¿Qué pensáis de la deuda hipotecaria de las familias que son victimas de desahucios por los bancos? ¿Qué se debería hacer con estas familias?

La deuda hipotecaria de las familias es la expresión de una gran estafa perpetrada en el estado español, amparada en la ley del suelo legislada por el gobierno de Aznar en 1998 y una política de crédito fácil diseñada por la banca para obtener enormes beneficios. Ambas cosas permitieron la especulación con un bien básico como es la vivienda que provocó que las familias tuvieran que endeudarse de por vida para satisfacerlo.
La primera medida a tomar contra esta estafa, esta recogida en la propuesta de la PAH para la iILP y sería la paralización de todos los deshaucios, instaurar la dación en pago y el alquiler social.
Como segunda medida o posible solución para el problema de la vivienda sería la expropiación (en el caso de los bancos sin indemnización) de esos casi tres millones de viviendas "vacías" (para el INE la vivienda vacía es aquella que puede ser vendida o alquilada pero está sin uso, o simplemente abandonada) para crear un parque público de vivienda social en alquiler, algo de lo que ha adolecido este país desde hace muchos años.
Por otra parte, las "soluciones" del gobierno, como el Banco Malo o el fondo social de vivienda (FSV), no son soluciones reales. El Banco Malo no es más que un rescate bancario camuflado. El fondo social de vivienda (FSV), creado para que determinados colectivos afectados por un desahucio accedan a un alquiler social, cuenta inicialmente con 6.000 viviendas aportadas por las entidades financieras de entre los inmuebles no cedidos a la Sareb, conocida comúnmente como "banco malo". Cada entidad formará su propio fondo con un número indeterminado de viviendas que podrá ampliar posteriormente y las ofrecerá a sus clientes desalojados. Los arrendatarios serán personas desalojadas de su vivienda habitual por impago de la hipoteca a partir del 1 de enero de 2008, con unos ingresos por unidad familiar inferiores a tres veces el IPREM (1.597,53 euros mensuales) y que cumplan los requisitos de vulnerabilidad especial fijados en el decreto por el que se paralizaron los desahucios durante dos años. El precio del alquiler oscilará entre 150 y 400 euros mensuales, con un máximo del 30 % de la renta total neta de la unidad familiar, y los contratos tendrán una duración de dos años, prorrogables por uno más, excepto que la entidad financiera haga una nueva evaluación de la situación del beneficiario y concluya que ya no cumple las condiciones. Las solicitudes se dirigirán a las entidades de crédito, que evaluarán la idoneidad del beneficiario a partir de un informe sobre su situación social realizado por los ayuntamientos o diputaciones provinciales en un plazo de 15 días. Los alquileres sociales se adjudicarán a los beneficiarios trimestralmente y la primera asignación será el 31 de marzo de este año

sábado, 8 de diciembre de 2012

Grecia-Alemania: ¿Quién debe a quién? (2)


Segunda parte del articulo de EricToussaint sobre la deuda griega, para una lectura continuada hemos eliminado unos gráficos y los parrafos que hacian mención a ellos, los interesados pueden acceder al articulo completo en su versión PDF en el siguiente enlace: http://www.oid-ido.org/IMG/pdf/Grecia-Alemania__2_.pdf . Cuando nos llegue la tercera parte del articulo la publicaremos. Un saludo, la redacción

Los acreedores protegidos y el pueblo griego sacrificado
Éric Toussaint

Es una obligación moral sublevarse contra los discursos mentirosos sobre la supuesta solidaridad que los gobernantes de los países mas fuertes de Europa tendrían con el pueblo griego y otros países debilitados como Irlanda, Portugal, España... Los hechos contradicen sus declaraciones, reemitidas permanentemente por los medios de comunicación dominantes.
Comencemos por una pequeña verificación práctica. Conectaos a Internet y escribid «Grecia se beneficia» en un buscador. Constataréis la cantidad de medios que retoman la cantinela según la cual Grecia ya ha recibido una ayuda considerable. Por ejemplo, Hans-Werner Sinn , uno de los economistas más influyentes en Alemania, consejero del gobierno de Angela Merkel no duda en afirmar: «Grecia se benefició de una ayuda externa de 460.000 millones de euros a través de diversas disposiciones. Hasta este momento, la ayuda aportada a Grecia representa el equivalente al 214 % de su PIB, o sea cerca de diez veces más de lo recibió Alemania gracias al Plan Marshall. Berlín aportó cerca de una cuarta parte de la ayuda suministrada a Grecia, o sea, 115.000 millones de euros, que representa al menos diez planes Marshall o dos veces y medio el Acuerdo de Londres.»
Ese cálculo es totalmente falso. Grecia nunca recibió esa cantidad de financiación y lo que recibió no puede seriamente considerarse como ayuda. Hans-Werner Sinn iguala, de manera escandalosa, la Alemania salida de la segunda guerra mundial, que los dirigentes nazis habían provocado, con la Grecia de los años 2000. Además, no menciona las sumas reclamadas justamente por Grecia a Alemania en calidad de reparación de los daños sufridos por la ocupación nazi así como el préstamo forzado que la Alemania nazi impuso a Grecia. La deuda de Alemania con Grecia se eleva, por lo bajo, a 100.000 millones de euros. Como se ha publicado en la página web A l’encontre, sobre la base de los trabajos de Karl Heinz Roth, historiador del saqueo de la Europa ocupada por la Alemania nazi: «Alemania solamente ha pagado a Grecia la sesentava parte (es decir el 1,67 %) de lo que le debe como reparación por la devastación debida a la ocupación entre 1941 y 1944.» Una serie de sólidos argumentos deberían hacerse públicos para demostrar la falta de honestidad intelectual de las declaraciones de Hans-Werner Sinn, de los gobernantes alemanes y de los medios a su servicio. Lo que continúa no sólo es válido para Grecia, ya que se podría efectuar un estudio similar a propósito de la supuesta ayuda aportada a los países del ex bloque soviético que ahora forman parte de la Unión Europea, de Portugal, de Irlanda, de España... Pero como se verá en la tercera parte de esta serie de artículos, las relaciones entre Alemania y Grecia tienen una historia que merece ser tenida en cuenta.
I. Los planes de «ayuda» sirven a los intereses de los bancos privados, y no a los del pueblo griego
Los planes de «ayuda», puestos en marcha desde mayo de 2010, sirvieron para proteger los intereses de los bancos privados de los países más fuertes de la eurozona, que habían aumentado enormemente sus préstamos tanto al sector privado como a los poderes públicos griegos durante los años 2000. Los préstamos concedidos a Grecia por la Troica desde 2010 fueron a parar al reembolso de los bancos privados occidentales y así permitirles liberarse, limitando al mínimo sus pérdidas. También se utilizaron en la recapitalización de los bancos privados griegos, algunos de los cuales son filiales de bancos extranjeros, en particular franceses.
La deuda del sector privado se incrementó aceleradamente durante los años 2000. Las familias, a las que los bancos y todo el sector comercial privado (gran distribución, automóviles, construcción...) proponían condiciones tentadoras de compra, recurrieron al endeudamiento masivo, así como las empresas no financieras y los bancos que podían obtener préstamos a bajo coste (tipos de interés bajos y una inflación fuerte en comparación con los países más industrializados de la Unión Europea como Alemania, Francia, el Benelux, y Gran Bretaña). Este endeudamiento privado fue el motor de la economía del país.
Con la enorme liquidez puesta a disposición de los bancos del oeste europeo (sobre todo los bancos alemanes y franceses pero también italianas, belgas, neerlandeses, británicos, luxemburgueses, irlandeses...) por los bancos centrales durante 2007-2008, se produjo un aluvión de préstamos a Grecia, tanto al sector privado como a los poderes públicos.
También hay que tener en cuenta el hecho de que la adhesión de Grecia al euro le valió la confianza de los banqueros de Europa occidental, que pensaban que los grandes países europeos los ayudarían en caso de problemas. Por lo tanto, no se preocuparon de la capacidad de Grecia para reembolsar el capital prestado a medio plazo y consideraron que podían afrontar riesgos muy elevados en ese país. La historia les ha dado la razón hasta ahora, la Comisión Europea y, en particular, el gobierno francés y el alemán aportaron un apoyo continuado a los banqueros privados de Europa occidental.
Los bancos de los países del oeste europeo aumentaron sus préstamos a Grecia por primera vez entre diciembre de 2005 y marzo de 2007 (durante ese período, el volumen de los préstamos se incrementó un 50 %, pasando de un poco menos de 80.000 millones a 120.000 millones de dólares). Mientras que la crisis de las subprime estallaba en Estados Unidos, los préstamos aumentaron de nuevo fuertemente (+33 %) entre junio de 2007 y el verano de 2008 (pasando de 120.000 millones a 160.000 millones de dólares), para después mantenerse en un nivel muy elevado (cerca de 120.000 millones de dólares). Esto significa que los bancos privados de Europa occidental utilizaron el dinero que les prestaba abundantemente y a bajo coste el Banco Central Europeo y la Reserva federal de Estados Unidos para aumentar sus préstamos a países como Grecia. Siendo en esos países los tipos de interés más altos, la banca privada pudo obtener jugosos beneficios. Por consiguiente los bancos privados tienen una gran responsabilidad en el excesivo endeudamiento de Grecia, una aplastante mayoría de las deudas griegas están en manos de bancos europeos, comenzando por bancos franceses, alemanes, italianos, belgas, holandeses, luxemburgueses y británicos.
Los préstamos concedidos por los gobiernos de la eurozona (directamente o vía el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera establecido a partir de 2010), tienen por objetivo, en realidad, garantizar, en especial, que Grecia continúe reembolsando a los bancos de los países de Europa Occidental (siendo los bancos alemanes y franceses los más expuestos en Grecia). En resumen, el dinero prestado a Grecia retorna a las cajas de los bancos alemanes, franceses y de otros países en calidad de reembolso de los títulos griegos que estos bancos compraron masivamente hasta fines de 2009. También va a parar a la tesorería de los países prestamistas y a la del BCE, el FMI y el FEEF.
2. Los préstamos concedidos a Grecia llevan de nuevo el dinero... ¡fuera de Grecia!
Los préstamos concedidos a Grecia bajo el paraguas de la Troica están bien remunerados. Los diferentes países que participan en estos préstamos ganan dinero. Cuando el primer plan de préstamo de 110.000 millones de euro fue adoptado, Christine Lagarde, en ese momento ministra de finanzas de Francia, observó públicamente que Francia prestaba a Grecia con un interés del 5 % mientras que esto se hacía con un dinero conseguido a un tipo netamente inferior.
La situación es tan escandalosa (un tipo elevado también fue aplicado a Irlanda a partir de noviembre de 2010 y a Portugal a partir de mayo de 2011) que los gobiernos prestamistas y la Comisión Europea decidieron en julio de 2011 que el tipo exigido a Grecia sería reducido. ¡Qué confesión! Si bien esta decisión fue puesta en práctica, la diferencia entre el tipo del préstamo a los que estos países se financian y el exigido a Grecia siguió siendo importante.
Bajo las protestas del gobierno griego y frente a un profundo descontento popular que se expresa mediante fuertes movilizaciones en Grecia, los países prestamistas decidieron finalmente devolver a Grecia una parte de los ingresos que obtienen de los créditos otorgados a Atenas. Pero atención, los ingresos devueltos servirán a reembolsar la deuda.
3. La crisis de la eurozona rebaja el coste de la deuda para Alemania y otros países fuertes
Pero la historia no se detiene allí. Los países que dominan la eurozona sacan provecho de la desgracia de los países de la periferia (Grecia, Portugal, Irlanda, España, países del ex-bloque del Este, miembros de la UE). La profundización de la crisis de la eurozona debida a la política llevada a cabo por sus dirigentes y no a causa de fenómenos exteriores, conlleva un desplazamiento de los capitales de la Periferia hacia el Centro. Alemania, Francia, Países Bajos, Finlandia, Luxemburgo, Austria y Bélgica salen beneficiados gracias a una reducción muy alta del coste de financiación de sus deudas.
El 1 de enero de 2010, antes de que estallase la crisis griega y la de la eurozona, Alemania debía ofrecer un tipo de interés del 3,4 % para la emisión de bonos a 10 años mientras que el 23 de mayo de 2012, el tipo había pasado al 1,4 %. Y esto corresponde a un descenso del 60 % en el coste de financiación. Según el diario financiero francés Les Échos «un cálculo aproximado muestra que los ahorros generados por el descenso de los tipos del coste de financiación desde hace 3 años se elevan a 63.000 millones de euros». Suma que podemos comparar con los 15.000 millones (sobre 110.000 millones repartidos entre los diferentes acreedores) efectivamente prestados (con interés, véase más arriba) por Alemania entre mayo de 2010 y diciembre de 2011 a Grecia en el marco de su contribución al primer plan de «ayuda» de la Troica. El total de los compromisos de Alemania hacia Grecia, si se agrega lo correspondiente a las decisiones europeas tomadas entre 2010 y 2012, se eleva a 67.000 millones de euros. Sin embargo, la mayor parte de esta suma todavía no ha sido desembolsada mientras que el ahorro realizado según el cálculo de Les Echos ya es de 63.000 millones de euros.
Hemos comentado los tipos de interés a 10 años y a 6 años pagados por Alemania en sus emisiones de bonos. Si consideramos el tipo a 2 años vemos que el 23 de mayo de 2012, Alemania emitió títulos a interés nulo. A comienzos de 2012, Alemania emitió bonos a 6 meses por 3.900 millones de euros a un tipo negativo. Respecto a esto, Le Soir publicaba el 23 de mayo de 2012: «los inversores recibirán al término de estos 6 meses un poquito menos (0,0112 %) de lo que han prestado».
Si hubiera algo de verdad en la multitud de mentiras dichas con respecto a Grecia (o a Portugal, o a España...), se tendría que poder leer que Grecia permite a Alemania y a los otros países fuertes de la eurozona a ahorrar unas considerables sumas.
Debemos completar la lista de ventajas aprovechadas por Alemania y otros países del Centro, con los elementos descritos en los puntos siguientes.
4. Programa de privatizaciones del que se benefician las empresas privadas de los países del Centro.
Las políticas de austeridad impuestas a Grecia contienen un amplio programa de privatizaciones de las que los grandes grupos económicos, principalmente alemanes y franceses podrán sacar beneficios ya que los bienes públicos son vendidos a precios de liquidación.
A l’encontre cita y comenta una larga entrevista realizada el 7 de abril de 2012 por el diario suizo Le Temps a Costas Mitropoulos, uno de los personajes encargados del programa de privatizaciones en Grecia: «Las oficinas del Fondo helénico de desarrollo de los activos (Hellenic Republic Asset Development Funds) lindan, en Atenas, con el museo dedicado a la historia de la capital griega. Un símbolo, puesto que el proceso de privatizaciones llevado a cabo por una veintena de expertos, bajo la dirección de u antiguo banquero Costas Mitropoulos, cambiará el rostro de Grecia» Y agrega: «Es a este fondo, constituido a demanda de la Unión Europea (UE), que el Estado griego va transfiriendo las propiedades, las concesiones y las participaciones que deben encontrar un comprador. Según los planes iniciales de la UE, con el objetivo de sacar al menos 50.000 millones de euros de ingresos de aquí a fines de 2017.» Costas Mitropoulos, banquero, fue muy activo en Ginebra y señala que: «la transferencia de las propiedades a nuestro fondo por el Estado griego, se ha acelerado». Y continúa: «Nuestro primer mensaje a transmitir es: nosotros no somos el Estado griego. Somos un fondo independiente encargado de las privatizaciones, desde ahora propietario del 3 % del territorio griego. Tenemos un mandato de tres años. Estamos protegidos contra las interferencias políticas.»
El periodista de Le Temps insiste: « ¿Realmente lo está usted? Las privatizaciones, en todo el mundo, son siempre muy “políticas” y el Estado griego, que continuará presente en el capital de numerosas sociedades tiene muy mala reputación...»
La respuesta no presenta ningún equívoco: «Como banquero de negocios, conduje el proceso de una de las más importantes fusiones-adquisiciones realizadas en Grecia: la compra, por el grupo internacional Watson, del grupo farmacéutico heleno Specifa por cerca de 400 millones de euros. Conozco las reglas: un inversor, para que hoy esté interesado en una privatización griega, debe poder esperar que su inversión se triplique o cuadriplique. Por cada euro invertido, debe obtener tres o cuatro.»
5. Los sacrificios impuestos a los trabajadores permiten contener el aumento de reivindicaciones en los países del Centro
Los retrocesos sociales infligidos a los trabajadores griegos (y también a los portugueses, irlandeses, españoles...) ponen a la defensiva a los trabajadores de Alemania, de los Países bajos, de Austria, de Francia, de Bélgica... Sus direcciones sindicales temen entrar en conflictos. Se preguntan cómo reivindicar aumentos salariales si en países como Grecia, miembro de la eurozona, se disminuye el salario mínimo legal en un 20 % o más. De parte de las direcciones sindicales de los países nórdicos (Finlandia en especial), constatamos, incluso con consternación, que piensan que hay aspectos buenos en el Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza (o pacto presupuestario europeo) y en las políticas de austeridad ya que se supone que refuerzan una sana gestión del presupuesto de los Estados.
Hablemos nuevamente del acuerdo de Londres de 1953 sobre la deuda alemana y el Plan Marshall
Como fue indicado en el artículo «Grecia-Alemania: ¿Quién debe a quién? (1). La anulación de la deuda alemana en Londres en 1953», los términos del acuerdo firmado en Londres zanjan radicalmente con el modo en que actualmente se trata a Grecia. Se habían reunido múltiples condiciones para permitir que Alemania del Oeste se desarrollara rápidamente, autorizando la reconstrucción de su aparato industrial. No sólo la deuda contraída por Alemania, contraída fuera de las dos guerras mundiales, fue reducida en más de un 60 %, sino que el pago de deudas de guerra y el pago de reparaciones a las víctimas civiles y a los Estados fueron retrasadas a una fecha indeterminada: de hecho, a la reunificación alemana que se realizó en 1990 y al tratado de paz que fue firmado en Moscú ese mismo año entre las autoridades de las dos Alemanias en curso de unificación, Estados Unidos, la URSS, el Reino Unido y Francia. Por lo tanto, el peso de las reparaciones sobre la economía alemana estuvo durante largo tiempo diferido. Y en el caso de las reparaciones debidas a Grecia, nunca merecieron el más mínimo esfuerzo por parte de Alemania ya que las autoridades germanas rechazan dar curso a las demandas griegas.
A diferencia de lo que había pasado al final de la primera guerra mundial, las potencias occidentales quisieron evitar que, después de la segunda guerra mundial, Alemania sufriera el peso de reembolsos insostenibles, como pasó en la primera posguerra, puesto que consideraron que eso favoreció el ascenso del régimen nazi al poder. Los potencias occidentales también deseaban una Alemania occidental económicamente fuerte (pero desarmada y ocupada militarmente) frente a la Unión Soviética y sus aliados. Nada de esto se contempló con Grecia y con los otros países de la periferia en el seno de la Unión Europea.
Para alcanzar este objetivo, no sólo se aligeró la carga de la deuda debida por Alemania y se le concedieron ayudas económicas en forma de donaciones, sino y sobre todo se le permitió aplicar una política económica completamente favorable a su relanzamiento. Los grandes grupos alemanes industriales privados pudieron consolidarse, a pesar de que algunos eran los mismos que habían tenido un papel clave en la aventura militar de la primera guerra mundial, en el sostén a los nazis, en el genocidio de los pueblos judíos, gitanos, etc., en el saqueo de los países ocupados o anexados, en la producción militar y en el gigantesco esfuerzo logístico de la segunda guerra mundial. Alemania pudo desarrollar impresionantes infraestructuras públicas, sostener sus industrias con el fin de satisfacer la demanda local y de conquistar los mercados exteriores. Incluso fue autorizada a reembolsar una gran parte de su deuda en su moneda nacional. Para concretar, reflexionemos sobre la situación que siguió al acuerdo de Londres de 1953. Pongamos por ejemplo que Alemania reembolsa a Bélgica y a Francia su deuda de entreguerras en marcos alemanes. Estos marcos no presentaban ningún interés en los intercambios con el resto del mundo, por lo tanto los belgas y los franceses trataron de sacárselos de encima comprando mercaderías y equipamientos suministrados por la economía alemana. Y de esta forma contribuyeron a rehacer Alemania como una gran potencia exportadora.
Por su parte, Grecia, Portugal, Irlanda, España, Estonia, Eslovenia y los otros países periféricos de la eurozona deben reembolsar sus deudas públicas en euros a pesar de que no tienen, dado el déficit comercial frente a los países más fuertes de la eurozona. Al mismo tiempo, las potencias que dominan la eurozona los obligan, vía la Comisión Europea y los tratados adoptados, a desarrollar políticas que les impiden tanto a satisfacer la demanda interna como a exportar. Si a pesar de todo, quisieran tener éxito en la exportación, se ven empujados a rebajar todavía más los salarios, lo que comprime un poco más la demanda interna y se acentúa la recesión. El programa de privatización da el golpe de gracia a su aparato industrial, a sus infraestructuras y a su patrimonio en general.
Para salir de este impasse, es necesario poner en marcha un conjunto de medidas económicas y sociales en ruptura radical con las políticas llevadas a cabo hasta ahora, tanto en el marco nacional como en el ámbito europeo. Por lo tanto, hay que realizar un programa de urgencia frente a la crisis.
Próximamente: Grecia-Alemania: ¿Quien debe a quién? (3), que tratará sobre el rechazo de los dirigentes alemanes a pagar las reparaciones debidas al pueblo griego por la ocupación nazi.
Traducido por Griselda Piñero

miércoles, 3 de octubre de 2012

Grecia-Alemania: ¿Quién debe a quién? (1)

(Interesante árticulo de Eric Toussaint sobre la deuda griega, que tendrá una segunda parte que publicaremos cuando nos llegue. Un saludo, la redacción)



La anulación de la deuda alemana en Londres en 1953

Eric Toussaint

Desde 2010, la mayor parte de los dirigentes políticos en los países más fuertes de la zona euro, apoyados por los medios dominantes, alaban los méritos de su supuesta generosidad con respecto al pueblo griego y a otros países fragilizados de la zona euro que están en la primera plana de la actualidad (Irlanda, Portugal, España…). En este contexto, los llamados «planes de rescate» originan medidas que continúan hundiendo cada vez más la economía de los países receptores y que propugnan retrocesos sociales inéditos durante los últimos 65 años en Europa. A esto se agrega la estafa del plan de reducción de la deuda griega adoptado en marzo de 2012, que implica una reducción de las acreencias debidas por Grecia a los bancos privados del orden del 50 %1 mientras que estas mismas acreencias ya habían perdido entre el 65 y el 75 % de su valor en el mercado secundario. La reducción de las acreencias de los bancos privados está compensada por un aumento de las acreencias públicas en manos de la Troica y lleva a nuevas medidas de una brutalidad y de una injusticia fenomenal. Este acuerdo de reducción de la deuda tiene por fin encadenar definitivamente al pueblo griego a una austeridad permanente, pero también constituye un insulto y una amenaza para todos los pueblos de Europa y del mundo. Según los servicios de estudios del FMI, en 2013 la deuda pública griega representará el 164 % del Producto Interior Bruto, es decir que la reducción anunciada en marzo de 2012 no llevará a un alivio real y durable de la carga de la deuda que pesa sobre el pueblo griego. Dada esta situación, Alexis Tsipras, en una visita al Parlamento Europeo el 27 de septiembre de 2012, señaló la necesidad de una verdadera iniciativa de reducción de la deuda griega y se refirió a la anulación de una gran parte de la deuda alemana en el marco del acuerdo de Londres de febrero de 1953.

Recordemos este acuerdo:

El acuerdo de Londres de 1953 sobre la deuda alemana

El radical alivio de la deuda de la República Federal Alemana (RFA) y su rápida reconstrucción después de la segunda guerra mundial fueron posibles gracias a la voluntad política de sus acreedores, es decir, Estados Unidos y sus principales aliados occidentales (Reino Unido y Francia) dentro del marco de la guerra fría. En octubre de 1950, estos tres aliados formularon un proyecto en el que el gobierno federal alemán reconocía la existencia de deudas de los períodos anterior y posterior a la guerra. Además agregaban una declaración que estipulaba que «los tres países están de acuerdo en que el plan prevea una liquidación adecuada para Alemania de las exigencias, cuyo efecto final no debe desequilibrar la situación financiera de la economía alemana por repercusiones indeseables ni afectar excesivamente las reservas potenciales de divisas. Los tres países están convencidos de que el gobierno federal alemán comparte su posición y que la restauración de la solvencia alemana irá acompañada de un reembolso adecuado de la deuda alemana que asegure a todos los participantes una negociación justa que tenga en cuenta los problemas económicos de Alemania».2
La deuda reclamada a Alemania correspondiente al período anterior a la guerra se elevaba a 22.600 millones de marcos incluidos los intereses. La deuda de la posguerra se estimaba en 16.200 millones de marcos. Por un acuerdo alcanzado en Londres el 27 de febrero de 19533, estos montos se redujeron a 7.500 millones y 7.000 millones de marcos, respectivamente.4 Lo que representó una reducción del 62,6 %.
El acuerdo establecía la posibilidad de suspender los pagos y renegociar las condiciones de éstos si se presentaba un cambio substancial que limitara la disponibilidad de recursos.5
Para garantizar que la economía de Alemania occidental realmente se relanzara y constituyera un elemento estable y central en el bloque atlántico frente al bloque del Este, los aliados acreedores hicieron grandes concesiones a las autoridades y empresas alemanas, que fueron mucho más allá de la reducción de la deuda. Se partía del principio de que Alemania debía estar en condiciones de reembolsar la deuda manteniendo un alto nivel de crecimiento y una mejora de las condiciones de vida de la población. Pagar sin empobrecerse. Con este fin, los acreedores acordaron:
1.- que Alemania reembolsara en su moneda nacional, el deutshe mark, lo esencial de la parte que se le reclamada. En forma marginal, reembolsara en divisas fuertes (dólares, francos suizos, libras esterlinas…).
2.- que al comienzo de los años cincuenta, mientras el país todavía tenía una balanza comercial negativa (el valor de las importaciones es mayor que el de las exportaciones), las potencias acreedoras aceptaban que Alemania redujera sus importaciones puesto que podía producir muchos bienes que antes importaba. Al permitir que Alemania sustituyera importaciones por bienes de producción propia, los acreedores aceptaban reducir sus exportaciones hacia este país. En el período 1950-1951, el 41 % de las importaciones alemanas provenían del Reino Unido, de Francia y de Estados Unidos. Si se suma a esta cifra la parte de las importaciones provenientes de otros países acreedores participantes de la conferencia (Bélgica, Países Bajos, Suecia y Suiza), la suma total llegaba hasta el 66 %.
3.-que los acreedores autorizaban que Alemania vendiera sus productos en el extranjero, estimulando incluso sus exportaciones, con el fin de conseguir una balanza comercial positiva. Estos diferentes elementos estaban consignados en la declaración antes mencionada. «La capacidad de pago de Alemania, a sus deudores privados y públicos, no significa sólo la capacidad de efectuar los pagos regularmente en marcos alemanes sin consecuencias inflacionarias, sino también que la economía del país pueda cubrir sus deudas teniendo en cuenta su balanza de pagos actual.
El establecimiento de la capacidad de pago de Alemania requería hacer frente a ciertos problemas que eran: 1) la futura capacidad productiva con una consideración particular sobre la capacidad productiva de bienes exportables y la capacidad para la sustitución de importaciones; 2) la posibilidad de vender mercaderías alemanas en el exterior; 3) las probables condiciones de comercio en el futuro; 4) las medidas fiscales y económicas internas necesarias para asegurar un superávit para exportar.»6

Además, en caso de litigio con los acreedores, en general, los tribunales alemanes eran competentes. Se dice, explícitamente, que, en ciertos casos, «los tribunales alemanes podrán rechazar la ejecución […] la decisión de un tribunal extranjero o de una instancia arbitral.» Es el caso, cuando «la ejecución de la decisión sería contraria al orden público», (p.12 del Acuerdo de Londres).

Otro elemento muy importante: el servicio de la deuda se fijaba en función de la capacidad de pago de la economía alemana, teniendo en cuenta los adelantos en la reconstrucción del país y los ingresos por exportación. Así, la relación entre servicio de la deuda e ingresos por exportación no debía superar el 5 %. Esto quiere decir que Alemania occidental no debía dedicar más de una vigésima parte de sus ingresos por exportación al pago de su deuda. En la práctica, Alemania no destinó jamás más del 4,2 % de estos ingresos al pago de la deuda (cifra alcanzada en 1959).
Y otra medida excepcional fue la aplicación de una reducción drástica del tipo de interés, que osciló entre 0 % y 5 %.

Finalmente, hay que tener en cuenta las donaciones en dólares de Estados Unidos a Alemania occidental: 1.173, 7 millones de dólares en el marco del Plan Marshall, entre el 3 de abril de 1948 y el 30 de junio de 1952 (o sea, cerca de 10.000 millones de dólares actuales). A los cuales se agregaban, por lo menos, 200 millones de dólares (cerca de 2.000 millones de dólares actuales), entre 1954 y 1961, principalmente a través de la Agencia Internacional de Desarrollo de Estados Unidos (USAID).

Gracias a esas condiciones excepcionales, Alemania occidental se recuperó económicamente en forma muy rápida y terminó por absorber a Alemania del Este a comienzos de 1990. Y ahora, es por lejos, la economía más fuerte de Europa.

Alemania 1953/Grecia 2010-2012

Si nos arriesgamos a hacer una comparación entre el tratamiento al que es sometida Grecia y el que se le reservó a Alemania después de la segunda guerra mundial, las diferencias y la injusticia son asombrosas. Presentamos aquí una lista no exhaustiva en 11 puntos:
1.- Proporcionalmente, la reducción de la deuda concedida a Grecia en marzo de 2012 es infinitamente menor que la otorgada a Alemania.
2.- Las condiciones sociales y económicas que se incluyen en este plan (y en los precedentes) no favorecen en absoluto el relanzamiento de la economía griega mientras que los concedidos a Alemania contribuyeron ampliamente en el relanzamiento de su economía.
3.- A Grecia se le imponen privatizaciones a favor de los inversores extranjeros, principalmente, mientras que a Alemania se la alentaba a reforzar su control sobre los sectores económicos estratégicos, con un sector público en pleno crecimiento.
4. Las deudas bilaterales de Grecia (respecto a los países que participaron en el plan de la Troica) no se han reducido (solamente fueron las deudas con respecto a los bancos privados) mientras que las deudas bilaterales de Alemania se redujeron en un 60 % o más.
5.-Grecia debe reembolsar en euros a pesar de que está en déficit comercial —y por lo tanto con una penuria de euros— con sus socios europeos (especialmente Alemania y Francia), mientras que Alemania reembolsaría lo esencial de sus deudas en su propia moneda fuertemente devaluada.
6.-El Banco Central griego no puede prestar dinero al gobierno griego mientras que el Deutsche Bank prestaba a las autoridades alemanas y hacía funcionar (por cierto, con moderación) la máquina de fabricar billetes.
7.-Alemania estaba autorizada a no disponer más del 5 % de sus ingresos por exportación al pago de la deuda mientras que ningún límite se le ha fijado a Grecia.
8.-Los nuevos títulos de la deuda griega, que reemplazan a los antiguos debidos a los bancos, no responden más a la competencia de los tribunales griegos, sino que son competencia de las jurisdicciones de Luxemburgo y del Reino Unido —y bien sabemos cómo son favorables a los acreedores privados—, mientras que los tribunales de Alemania (la antigua potencia agresora) tenían esa competencia.
9.-En materia de reembolsos de la deuda exterior, los tribunales alemanes podían rechazar la ejecución de las sentencias de los tribunales extranjeros o de los tribunales arbitrales en el caso en que su aplicación amenazara el orden público. En Grecia, la Troica rechazó, por supuesto, que los tribunales griegos pudieran invocar razones de orden público para suspender el reembolso de la deuda. Ahora bien las enormes protestas sociales y el surgimiento pujante de las fuerzas neo-nazis son directa consecuencia de las medidas dictadas por la Troica y por el pago de la deuda. De hecho, las autoridades griegas podrían perfectamente invocar el estado de necesidad y razones de orden público para suspender el pago de la deuda y abrogar las medidas antisociales impuestas por la Troica, a pesar de las protestas de Bruselas, del FMI y de los «mercados financieros» que dichos actos provocarían.
10.-En el caso de Alemania, el acuerdo establecía la posibilidad de suspender los pagos para poder renegociar las condiciones si se producía un cambio substancial que limitase la disponibilidad de recursos. Nada de eso está previsto para Grecia.
11.-En el acuerdo sobre la deuda alemana, está explícitamente previsto que el país pudiera producir en su territorio lo que antes importaba con el fin de alcanzar un superávit comercial y de reforzar así a sus productores locales. En cambio, la filosofía de los acuerdos impuestos a Grecia y las reglas de la Unión Europea prohíben a las autoridades griegas ayudar, subvencionar y proteger a sus productores locales, ya sea en agricultura, industria, o servicios frente a la competencia de los otros países de la UE (que son los principales socios comerciales de Grecia).

Se podría agregar que Alemania, después de la segunda guerra mundial, recibió donaciones en una cantidad considerable, especialmente, como ya vimos, en el marco del Plan Marshall.

Se puede comprender por qué el líder de Syriza, Alexis Tsipras, hace referencia al acuerdo de Londres de 1953 cuando se dirige a la opinión pública europea. La injusticia con la que es tratado el pueblo griego (así como los otros pueblos cuyas autoridades siguen las recomendaciones de la Troica) debe despertar la conciencia de una parte de la opinión pública. Pero no alberguemos ilusiones, las razones que empujaron a las potencias occidentales a tratar Alemania del Oeste de la manera que lo hicieron después de la segunda guerra mundial no son de recibo en el caso griego.

Para conseguir una verdadera solución al drama de la deuda y de la austeridad, serán necesarias más y más potentes movilizaciones sociales en Grecia y en el resto de la Unión Europea así como el ascenso al poder de un gobierno popular en Atenas. Las autoridades griegas (apoyadas por el pueblo) deberán realizar un acto unilateral de desobediencia como es la suspensión del reembolsote la deuda y abrogación de las medidas antisociales. Esto forzaría a los acreedores a hacer concesiones de envergadura y finalmente se podría imponer la anulación de la deuda ilegítima. La realización, a escala popular, de una auditoría ciudadana de la deuda griega debe servir a preparar el terreno.
Traducido por Griselda Piñero

Próximamente
Grecia/Alemania: Quién debe a quién? (2)
De la deuda del Tercer Reich a la Grecia actual
1 Las acreencias de los bancos privados sobre Grecia pasaron, más o menos, de 200.000 a 100.000 millones de euros. La deuda pública total de Grecia sobrepasa los 305.000 millones de euros.
2 «Deutsche Auslandsschulden», 1951, pp. 7 y sig., in Philipp Hersel, El acuerdo de Londres de 1953 (III), http://www.lainsignia.org/2003/enero/econ_005.htm
3 Véase el texto completo en francés del Acuerdo de Londres 27 de febrero de 1953: http://www.admin.ch/ch/f/rs/i9/0.946.291.364.fr.pdf
4 El dólar US valía en esa época 4,2 DM. La deuda de Alemania occidental después de la reducción (o sea, 14.500 millones de DM) equivalía a 3.450 millones de dólares.
5 Los acreedores se negaron siempre a incluir cláusulas de este tipo en los contratos con países en desarrollo o países como Grecia, Portugal, Irlanda, y los de Europe centrale y oriental.

6 «Deutsche Auslandsschulden», 1951, pp. 64 y sig., in Philipp Hersel, El acuerdo de Londres de 1953 (IV), 8 de enero de 2003, http://www.lainsignia.org/2003/enero/econ_010.htm

lunes, 16 de julio de 2012

Manifiesto Plataforma por la Auditoria Ciudadana de la Deuda-PV, grupo de Elda-Petrer

(Saludamos al nuevo grupo surgido en el País Valenciá, por la auditoria ciudadana de la deuda. Es la plataforma de Elda-Petrer, con ella ya somos tres y esperemos no parar de crecer, pues el trabajo que nos espera es largo y dificil. Cuelgo aquí su manifiesto y me reitero en darles la bienvenida. Un abrazo, Nano)


¡NO PAGAREMOS SU DEUDA!
Plataforma por la auditoría de la deuda Elda-Petrer

En el contexto actual de crisis sistémica y multidimensional (de cuidados, energética, ecológica, alimentaria, financiera, económica...) los recortes sociales emprendidos en la mayoría de los países europeos ante la llamada crisis de la deuda soberana, se plantean como la principal agresión hacia la clase trabajadora y las capas populares. Los planes de ajuste estructural emprendidos en los llamados PIGS (Portugal, Grecia, Italia, Irlanda y Estado Español) bajo la tutela y las ordenes de la Troika nos recuerdan las medidas de ajuste neoliberal implementadas en América Latina en la década de los ochenta y noventa bajo el auspicio del FMI y BM. Ahora estas políticas se han trasladado a Europa convirtiéndola en el principal banco de pruebas de la crisis y la política neoliberal bajo la coartada de la crisis de la deuda. Los recortes se están convirtiendo en la punta de lanza más visible de estas agresiones, por ello tenemos que intentar unificar las luchas y aportar una respuesta. Es fundamental ver la relación de los recortes con la crisis bancaria y de la deuda, levantar la bandera de la auditoria y el no pago de la deuda, plantear la necesidad de una banca publica bajo control social, la coordinación de las respuestas a nivel europeo (o al menos de los PIGS) y el cambio del modelo productivo y de consumo.

OBJETIVOS GENERALES que enmarcan y guían nuestro trabajo:

  • Colocar las necesidades de la población por encima de las exigencias de los mercados
  • Cambio de modelo económico, social, político y humano.
  • Recuperar la Soberanía del Pueblo, por una democracia real.
  • No al pago de la Deuda Ilegítima y restitución, en su caso, de la ya pagada.
  • Creación de espacios de aprendizaje, debate, control de presupuestos y política en general. Democracia participativa
  • Internacionalización de la lucha. Sin olvidar el ámbito local vincular nuestras reivindicaciones y objetivos con los de los ciudadanos de otros países. La Deuda es un mecanismo de dominación que no afecta a un solo país. El capitalismo está globalizado y la lucha contra este no debe de olvidar ese aspecto.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS que crean las condiciones para alcanzar nuestros objetivos:

  • Moratoria del pago de la Deuda y sus intereses para poder determinar que parte de ella se ha de pagar, para ello exigir transparencia en las cuentas públicas.
  • Derogación de la reforma constitucional que coloca el pago de la deuda como prioridad absoluta.
  • Denuncia y exigencia de responsabilidades a quien corresponda, no todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Desmontar el discurso político imperante.
  • Creación de una base social y de espacios comunes que permitan la consecución de estos objetivos. Para ello unir luchas, vincular las luchas contra los recortes y otras luchas sectoriales con la lucha contra la deuda.
  • Construir una red a nivel de País, de Estado y de Europa para el rechazo del pago de la deuda ilegítima.
  • Condonación de la deuda de estos países del sur y restitución de lo expoliado.

LINEAS DE TRABAJO del grupo, modificables y que marcan acciones y tareas concretas:

  • Definir el concepto de Deuda, Deuda odiosa y Deuda ilegítima, así como los mecanismos que las configuran como instrumento de dominación. Elaborar y difundir material sobre el tema.
  • Redactar y lanzar un llamamiento a la ciudadanía con ánimo de sumar personas y colectivos para la creación de una plataforma por la auditoría de la deuda. Expandir el mensaje de que la auditoría es una herramienta de cambio y liberación.
  • Elaborar una Guía de como hacer una auditoría
  • Analizar el origen y desarrollo de la Deuda.
  • Desarrollar una campaña de información y movilización ciudadana para exigir una Moratoria inmediata del pago de la Deuda y su Auditoría bajo control ciudadano.
  • Denunciar la Deuda ilegítima y la Deuda odiosa y exigir su anulación.
  • Creación de un Tribunal Popular para exigir responsabilidades y condenas a los organismos y personas implicadas en esta estafa, exigiéndoles el retorno de lo expoliado

TAREAS INMEDIATAS asumidas en la asamblea

  • Integrarnos en la red de plataformas, unirnos con la plataforma de Alacant y valencia
  • Elaborar un manifiesto informativo para la ciudadanía
  • Lanzar un boletín informativo mensual que ofrezca herramientas para comprender y actuar
  • Asumir y desarrollar la campaña: ¡ABRAMOS LOS LIBROS! Una campaña que agrupe a toda la indignación, una campaña dirigida a hacer visibles las cuentas de las instituciones estatales, autonómicas y locales, pero también de todas las entidades no públicas que hayan solicitado ayudas de la caja común del estado.


PRÓXIMA REUNIÓN DE LA PLATAFORMA: 13 DE SEPTIEMBRE 19, 00 EN EL CENTRO SOCIAL "ANDRÉS NAVARRO" DE NUEVA FRATERNIDAD)

¡UNETE!